La técnica de la rotulación inversa (The technique of reverse labeling)

Olavo de Carvalho

Miguel Nicolelis es profesor de neurociencias en la Duke University (USA), fundador del Instituto de Neurociencias Edmond y Lilly Safra (Macaíba, RN) y miembro de las Academias de Ciencias de Brasil y de Francia. A este notable currículo se le agregó su reciente nombramiento por el Papa Benedicto XVI a la Academia Pontificia de las Ciencias del Vaticano. El sitio Viomundo, del periodista Luiz Carlos Azenha, ahora lo presenta en formato más atractivo: el científico sería la indefensa víctima de una extensa campaña de odio y de intimidación movida por la siempre abominable “extrema derecha”.
Anonadado y amedrentado ante la virulencia extrema de la campaña, el profesor Nicolellis, en un tono de “buena gente”, que debe caracterizarlo como un adepto incondicional del debate libre y democrático, alerta para los peligros de la radicalización ideológica:
“Su adversario político, ideológico, pasa a ser su enemigo. Y este enemigo está sujeto a cualquier tipo de castigo, hasta la misma muerte. Yo no puedo imaginar como estas personas que propagan mensajes del odio, venganza, violencia, pueden al mismo tiempo llamarse cristianos.”
Pero, ¿en qué consistió, después de todo, la mortífera campaña? Consistió en dos cosas: Primero, una noticia de diez líneas, publicada en el sitio Rorate Coeli el 5 de enero (v. http://rorate-caeli.blogspot.com/2011/01/pope-names-pro-abortion-and-pro-gay.html), dando cuenta de que el profesor Nicolelis era un defensor ardiente del aborto y de las políticas homosexuales (así como en el año pasado de la candidatura de Dilma Rousseff), siendo por lo tanto, un poco raro, su presencia en una institución vinculada a la Iglesia Católica. Más adelante, un (1) artículo escrito por el periodista americano Matthew Cullinan Hoffman, publicado en el sitio Last Days Watchman (v. http://www.lifesitenews.com/news/defender-of-pro-abortion-and-homosexualist-policies-appointed-to-vaticans-a) y posteriormente reproducido, con o sin adiciones y comentarios, en algunos pocos sitios cristianos, entre los cuales, la versión brasileña de Lifesitenews, Noticias Pró-Familia, administrado por el escritor brasileño Julio Severo (volveré a hablar de él más adelante). Hoffman, que es católico, comentó: “El Papa Benedicto XVI es un defensor acérrimo del derecho a la vida y de los valores de la familia, siendo improbable que él estuviera consciente de la biografía de Nicolelis al indicarlo para la academia.”
¿Hubo cualquier tipo de amenaza, cualquier señalamiento de planes agresivos? El profesor Nicolelis confiesa: No, no hubo.
Contra aquellas expresiones de discordia perfectamente inofensiva, ¿cómo reaccionó el profesor Nicolellis? ¿Debatiendo con los adversarios? Definitivamente, no. Él mismo describe sus procedimientos argumentativos:
“El personal de mi laboratorio entró en contacto con la Duke University, alertando sobre estos sitios y la policía de la universidad ha comenzado a darle seguimiento al caso. La seguridad de mi laboratorio ha sido reforzada… Nadie puede ingresar allá sin pasar por la seguridad.”
Y advierte: a la primera señal de amenaza en Brasil, inmediatamente llamará a la Policía federal.
Entre los potenciales agresores del profesor Nicolelis denunciados por el sitio Viomundo, uno de los principales ya está bajo control. Julio Severo, buscado por la policía brasileña por el terrible crimen de haber dicho y insistido que el homosexualismo es pecado y tiene cura, está oculto en el exterior, cambiando de país como quien cambia de calzoncillos, viviendo en extrema escasez con la mujer y cuatro niños pequeños. El reportero Luiz Carlos Azenha menciona este hecho con evidente satisfacción. También lo celebra como señal de los progresos de la democracia en Brasil en el sitio Fórum, del colunista Luís Nassif (http://blogln.ning.com/forum/topics/homofobia-em-preto-e-branco?page=1&commentId=2189391%3AComment%3A502681&x=1#2189391Comment502681).
Las premisas lógicas encajadas en las declaraciones del profesor Nicolelis y en los artículos de las noticias de los sitios Viomundo e Fórum no podían ser más obvias:
1) Decir cualquier palabra contra el homosexualismo, aun de manera genérica y alejada de cualquier amenaza, es incitación a la violencia, cosa indigna de personas que se dicen cristianas.
2) Un ciudadano esclarecido, amante del debate libre y democrático, debe reaccionar a estas opiniones mostrándose en público como víctima inminente de un atentado, llamando a la policía y haciendo que los miserables opinantes sean perseguidos como bandidos, acosados como ratas.
Con la exagerada reacción lo que se busca es llevar al público a creer “de ojos cerrados”, que los violentos son aquellos que emitieron opiniones, no aquellos que movilizaron contra ellos la fuerza armada del aparato represor.
Si el lector deseaba una ilustración local de lo que escribí sobre la técnica de la rotulación inversa, allí lo tiene.
El empleo constante y obsesivo de esta técnica es una de las manifestaciones más trilladas de la inversión general de la realidad, característica de la mentalidad revolucionaria.
No es coincidencia, pero sí muy significativo, que el profesor Nicolelis hace algún tiempo anduvo despotricando contra la “histérica derecha”. Histeria, por definición es una reacción hiperbólica a algún estímulo imaginario y falso. Cuando el profesor Nicolelis reacciona de una manera histérica, los histéricos son los otros.
Fuente: http://julioseveroenespanol.blogspot.com/

Miguel Nicolelis is a neuroscience teacher at Duke University (USA), founder of the Edmond & Lilly Safra Neuroscientific Institute (Macaíba, RN) and member of the Brazilian and French Academies of Sciences. Added to that notable curriculum was his recent appointment by Pope Benedict XVI to the Vatican’s Pontifical Academy of Sciences. The Viomundo website, directed by journalist Luiz Carlos Azenha, now introduces him in a still more attractive light, claiming the scientist is a defenseless victim of a vast hate and fear mongering campaign waged by the eternally abominable “extreme right.”
Shocked and intimidated by the murderous virulence of the campaign, Prof. Nicolelis, in a tone of spurious sincerity distinguishing him as an unconditional follower of the free and democratic debate, warns against the dangers of ideological radicalization:
“Your political, ideological opponent starts to be seen as your enemy. And that enemy is subject to any kind of punishment, even death. I cannot imagine that those people spreading hate, revenge and violent messages can at the same time be Christians.”
But, after all, what did the murderous campaign consist of? It consisted of two things: Firstly, a ten-line story, published at the Rorate Coeli website on January 5 (see: http://rorate-caeli.blogspot.com/2011/01/pope-names-pro-abortion-and-pro-gay.html), stating that Prof. Nicolelis is a fervent defender of abortion and the gay agenda (and also, as of last year, of the candidacy of radical socialist Dilma Rousseff). His presence in an institution linked to the Catholic Church is therefore a little strange. Then, an article written by American journalist Matthew Cullinan Hoffman, published on the website Last Days Watchman (see: http://www.lifesitenews.com/news/defender-of-for-abortion-and-homosexualist-police-appointed-to-vaticans-to) and later reproduced with or without additions and comments on a few Christian websites, among them the Brazilian version of Lifesitenews, Notícias Pró-Família, administered by Brazilian writer Julio Severo (I will speak about him later on). Hoffman, who is a Catholic, commented, “Pope Benedict XVI is a staunch defender of the right to life and of family values, and it is unlikely that he was aware of Nicolelis’ record when he made the appointment.”
Was there some threat, any hint of injurious plans? Prof. Nicolelis admits, “No, there was none.”
In view of these perfectly inoffensive expressions of disagreement, how did Prof. Nicolelis react? By debating with his opponents? No way. He himself describes his argumentative procedures:
“My laboratory staff contacted Duke University, warned about those websites and the university police have already begun to monitor the case. The security of my laboratory was reinforced… Nobody enters there without going through security procedures.”
And he cautions: at the first threatening sign in Brazil, he will call the Federal Police immediately.
Among the potential aggressors of Prof. Nicolelis denounced by the Viomundo website, one has already been put under control. Julio Severo, wanted by Brazilian authorities for the heinous crime of having stated and insisted that homosexuality is a sin and curable, is hidden abroad, moving from one country to another, living in extreme poverty with a wife and four small children. Journalist Luiz Carlos Azenha mentions that fact with evident contentment. The Fórum website, by columnist Luis Nassif (http://blogln.ning.com/forum/topics/homofobia-em-preto-e-branco), also celebrates it as a sign that Brazilian democracy is progressing.
The logical premises forming the basis of Prof. Nicolelis’ statements and the reports of the Viomundo and Forum websites could not be more evident:
1) Uttering a single word against homosexuality, even in a generic way and with no threat, is incitement to violence, something unworthy of people professing to be Christians.
2) An informed citizen and lover of the free and democratic debate should react to those opinions by presenting himself publicly as a victim under imminent attack, calling police and having his unfortunate critics persecuted like criminals and hunted down like animals.
The brutally exaggerated reaction is expected to prompt the distinguished public to believe piously that the violent individuals are those who expressed opinions, not those who mobilized against them the armed forces of the repressive State system.
If the reader wanted a local illustration of what I have written previously on the technique of reverse labeling, this is it.
The constant and obsessive use of that technique is one of the most trivial manifestations of the general inversion of reality, characteristic of the revolutionary mentality.
Not by coincidence, but very significantly, Prof. Nicolelis had been railing some time ago against the “hysterical right.” Hysteria, by definition, is a hyperbolic reaction to some imaginary and false provocation. Therefore, when Prof. Nicolelis reacts hysterically, it is the others who are hysterical.
Found: http://lastdayswatchman.blogspot.com

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